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diarcartelLa mesa interreligiosa DIAR  trata de dar respuesta a una realidad incuestionable en nuestra sociedad: la diversidad religiosa. ¿Cómo estar presente en la extraordinaria floración de iglesias, mezquitas, centros de culto, grupos religiosos que se despliegan alrededor de nosotros?

¿Cómo estar atentos a los sentimientos religiosos, las prácticas religiosas de tantas y tantas personas que conocemos? ¿Cómo beneficiarnos de la riqueza indiscutible que esta diversidad nos trae?  Tarea nada fácil. Lo primero que empezamos a vislumbrar es que nuestra actitud debe cambiar, en el sentido de poner en valor una serie de principios o buenas prácticas, una actitud abierta, un talante interreligioso  que nos vienen indicados en la sigla DIAR :

DIÁLOGO, ELKARRIZKETA, es decir, estar en actitud de intercambio, de escucha. No aislado en nuestro mundo religioso sino abiertos a todas las iniciativas. No queremos excluir a ninguna religión, a ningún movimiento religioso. Por eso estamos en contacto permanente con los y las que buscan lo mismo que nosotros. Asociaciones tales como: “Portal dorado” “Gune” “Baketik”  “Atisha” “Unescoetxea

INTERRELIGIOSO, ERLIJIO ARTEKO, es decir, poniendo como objetivo, aunque sea difícil, el llegar a una verdadera comprensión y aprecio  mutuos. Que podamos convivir no en yuxtaposición – eso siempre ha existido – sino como hermanos y hermanas.

ACEPTACIÓN, ONARPENA   No se excluye a nadie, porque todos somos hermanos y hermanas y porque la  búsqueda del sentido religioso de la existencia humana,  incluso la queja agnóstica, nos interesan (forman parte de una actividad humana, la más humana que le sea dado hacer al hombre o a la mujer que es dar sentido trascendente a su vida)

RESPETO, BEGIRUNE , un respeto sin falla. Respeto  a los contenidos,  tabúes, ritos y prácticas que los  fieles de las otras religiones observan, aunque nos parezcan extraños.

Sabemos que estas buenas prácticas no son fáciles de manejar. Sabemos que el diálogo interreligioso tiene un camino largo por delante. Cada persona es fruto del ambiente social, del entorno en donde ha sido educado, de la religión que ha conocido en su infancia. Sabemos que para cada una de esas personas la mejor religión, es la suya, cuando no dice que es la única posible … eso lo percibimos en cada reunión y no nos asusta, ni nos perturba. Son  realidades que  se irán desvaneciendo con el tiempo. Para eso nos reunimos, para que desaparezca lo que nos separa y entre con fuerza lo que nos une.